Interoperabilidad y OpenBIM: guía para una coordinación técnica sin pérdida de datos

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En el sector de la ingeniería, un error de coordinación va mucho más allá del plano digital y puede traducirse en una pérdida directa de rentabilidad, con toneladas de acero desperdiciadas y semanas de retraso en la ejecución de la obra. Ante este escenario, la gestión BIM destaca como metodología indispensable para administrar modelos de información técnica precisos, accesibles y útiles durante todo el ciclo de vida del activo. 

Capacidades reales de la interoperabilidad en la gestión BIM

La interoperabilidad es la facultad que permite a diferentes sistemas y expertos trabajar de forma conjunta de manera fiable. Al conectar todas las etapas bajo un modelo federado (la integración de modelos 3D independientes de arquitectura, estructura e instalaciones), se evita que la ingeniería de detalle sea un cuello de botella y, en cambio, deja trabajar sobre una ‘fuente única de verdad’. 

Así, cualquier agente puede operar sobre una base de datos común sin que el intercambio de archivos suponga una degradación de la información técnica. Esto elimina, por ejemplo, la brecha entre el ingeniero de diseño y el responsable de ejecución, asegurando que la intención del cálculo se mantenga íntegra hasta la obra. Estas son algunas de las capacidades tangibles que se alcanzan:

»Sincronización paramétrica: cualquier cambio geométrico actualiza automáticamente volúmenes, presupuestos y despieces técnicos.

»Detección de colisiones: permite identificar conflictos entre disciplinas (como una viga interfiriendo con un conducto de ventilación) de forma virtual, mucho antes de que comience la ejecución física.

»Precisión en el suministro: al realizar estimaciones de materiales exactas sobre el modelo coordinado, se evita el sobreabastecimiento en obra y el desperdicio de recursos como el acero o el hormigón.

»Gestión de ‘bancos de materiales': los modelos actúan como inventarios digitales, facilitando la recuperación y reciclaje de componentes de la infraestructura al final del ciclo de vida. Por ejemplo, al final de la vida útil de un edificio, se sabrán cuántas toneladas de acero se pueden recuperar y reciclar, cumpliendo con los objetivos de economía circular. 

Estándares BIM abiertos

Para que la colaboración sea real en proyectos de gran envergadura, es imprescindible utilizar un lenguaje que no dependa de formatos propietarios. OpenBIM asegura que la información técnica sea accesible para todos los agentes.

El papel del IFC como contenedor de datos técnicos

El formato IFC funciona como un ‘pasaporte digital’ que transporta la geometría y los datos críticos de los materiales, como las propiedades mecánicas o la huella de carbono, durante todo el proceso, garantizando que la información no se degrade con el paso de los años. 

BCF: comunicación de incidencias

El formato BCF identifica y resuelve incidencias de diseño de forma sincronizada, resolviendo dudas en tiempo real y agilizando drásticamente la toma de decisiones. Por ejemplo, si un ingeniero detecta que una conducción de instalaciones interfiere con un elemento estructural, genera una incidencia BCF. Así, al abrir el archivo, el software del calculista posicionará la vista automáticamente en las coordenadas exactas del conflicto, permitiendo una corrección inmediata.

El flujo de datos entre la oficina técnica y la planta de fabricación

En un entorno industrializado, la información geométrica y la técnica del modelo BIM se traducen en órdenes directas para la maquinaria de producción (flujo CAD-CAM). Este flujo de datos elimina el error humano y la interpretación manual mediante tres pasos clave:

»Generación del dato: el ingeniero detalla el modelo en la oficina técnica incluyendo toda la información necesaria (geometría, diámetros de acero, posiciones de insertos).

»Exportación técnica: gracias a la interoperabilidad, el software genera archivos en formatos estándar que las máquinas entienden, como el PXML (para robots de encofrado y carruseles) o el BVBS (para máquinas de corte y doblado de acero).

»Ejecución automatizada: la maquinaria de planta importa estos archivos y ejecuta la tarea con precisión milimétrica.

Beneficios económicos: reducción de tiempos y optimización de costes de software

La implementación de una gestión BIM interoperable no es un gasto, sino una estrategia de optimización financiera. Para explicarlo claramente, dividiremos los beneficios económicos en tres pilares fundamentales. 

Reducción de tiempos mediante automatización paramétrica

El uso de modelado paramétrico permite que, ante un cambio de diseño, el software actualice automáticamente toda la documentación técnica, mediciones y tablas de planificación. Esto supone que lo que antes requería días de revisión manual ahora se ejecuta en segundos, permitiendo entregar proyectos en plazos más cortos y con un menor coste de horas de trabajo.

Optimización del licenciamiento y hardware

La interoperabilidad vía OpenBIM permite que la empresa no dependa de un único ecosistema de software costoso. Al poder intercambiar datos mediante IFC y BCF sin pérdida de información, la oficina técnica puede combinar las herramientas más eficientes para cada tarea, optimizando el gasto en licencias y evitando el ‘bloqueo’ con un solo proveedor.

Eliminación de sobrecostes por errores en obra

En proyectos de gran envergadura, reducir tan solo un 5 % el desperdicio de acero y hormigón gracias a una medición paramétrica precisa supone un ahorro de miles de euros que impacta directamente en el margen de beneficio del proyecto.

En definitiva, la gestión BIM es el motor de una ingeniería de precisión donde se garantiza la rentabilidad y la sostenibilidad del proyecto. En el caso de querer maximizar cada modelo digital, es conveniente utilizar soluciones de ingeniería profesionales, como las que usamos en ALLPLAN